Caracolas de crema con fruta confitada

Caracolas de crema con fruta confitada

¡Buenas noches amigos de Más que pasta! ¿Os habéis recuperado ya de los empachos navideños? Esperamos que aún no hayáis comenzado la dieta…porque os traemos la última receta dulce relacionada con la Navidad: unas caracolas de crema con fruta confitada. No se trata de una receta navideña, sino de una para aprovechar las frutitas que os han sobrado del roscón.

Caracolas de crema con fruta confitada

Consultando al señor Google vimos varias opciones, pero la que más nos gustó fue esta, de La Cocina de Frabisa, blog que por supuesto os recomendamos. Nosotros realizamos algunas variaciones: en la masa no pusimos la leche en polvo, solo pusimos fruta confitada y las pintamos solo con almíbar en lugar de mermelada.
La masa de estas caracolas es la danesa, que es una combinación entre masa fermentada tipo brioche y masa hojaldrada. Su elaboración es parecida al hojaldre, pero no formaremos tantas capas, por lo que el número de vueltas será menor.

Para la crema solemos utilizar esta receta de Directo al Paladar, pero en esta ocasión hicimos la que figura en la original. Os dejamos con el proceso.

Ingredientes:

Para la masa danesa:

  • 375 gr de harina de repostería
  • 25 gr de azúcar blanco
  • 2 gr de sal
  • 20 gr de levadura fresca
  • 1 huevo L
  • 115 gr de agua
  • 40 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 gr de mantequilla para hojaldrar (tiene que estar fría)

Para la crema:

  • 100 gr de leche entera
  • 42 gr de nata
  • 32 gr de azúcar
  • Piel de medio limón
  • 1 yema de huevo
  • 15 gr de maizena

Para el relleno y almíbar de las caracolas:

  • 150 gr de fruta confitada
  • 40 gr de azúcar
  • 40 ml de agua
Caracolas de crema con fruta confitada

Preparación:

Comenzaremos preparando la masa danesa, podemos hacerla a mano o en la amasadora, nosotros la hicimos a mano ya que no teníamos la amasadora en casa. Ponemos en un bol la harina, el azúcar, la sal y la levadura y mezclamos ligeramente, añadimos el huevo y el agua y amasamos hasta tener una masa homogénea. Después añadimos los 40 gr de mantequilla y continuamos amasando hasta que esté bien integrada. Si lo hacéis a mano, os puede parecer que la masa se ‘desintegra’, pero al cabo de un rato de amasado conseguiréis integrarla perfectamente. Para finalizar la primera parte del proceso, formamos una bola con la masa, la ponemos en un bol y tapamos con film transparente. La metemos en la nevera durante una hora y media.

Una vez pasado ese tiempo, extenderemos la masa en forma de cruz, dejandola un poco más gruesa en el centro. Por otro lado, ponemos el bloque de mantequilla entre film transparente o entre dos papeles de horno y lo aplanamos con el rodillo sin que pierda su forma rectangular.

Caracolas de crema con fruta confitada

Ponemos la mantequilla sobre la masa y tapamos con las cuatro partes de la cruz. Estiramos la masa a lo largo hasta que tenga un grosor de 7 mm aproximadamente.

Doblamos la masa en tres partes, primero un tercio hacia arriba y después el otro tercio por encima. Puede parecer un poco lioso, pero os dejamos un dibujo para que podáis verlo mejor. Una vez realizado este doblez, ponemos en la nevera durante una hora.

Caracolas de crema con fruta confitada

Mientras la masa reposa, podéis ir haciendo la crema para que vaya enfriando. Para hacerla ponemos en un cazo a calentar la mitad de la leche, la nata y la piel de limón. Cuando empiece a calentarse, añadimos el azúcar y removemos a fuego bajo hasta que se disuelva.

En la leche que habíamos reservado, disolvemos la maizena e incorporamos la yema y mezclamos bien. A continuación, retiramos la piel de limón del cazo y vamos añadiendo poco a poco y sin dejar de remover la mezcla anterior. Subimos el fuego un poco y removemos hasta que llegue a ebullición y la crema empiece a espesar. Una vez que espese, ponemos la crema en un bol y la tapamos con film transparente, de forma que el film esté en contacto con la crema para evitar que ésta forme costra.

Para terminar de formar nuestras caracolas, sacamos la masa de la nevera y estiramos en forma de rectángulo (unos 4 mm). Ponemos la crema (una vez fría) sobre la masa y repartimos bien, sin que llegue al final del borde exterior. Os puede parecer que hay poca crema, pero es suficiente con una capa fina. Por último ponemos la fruta confitada por toda la superficie y la aplastamos un poco para que se hunda en la masa. Humedecemos el borde exterior con agua y enrollamos desde el lado contrario, intentando que la masa quede prieta.

Caracolas de crema con fruta confitada

Cortamos las caracolas con un cuchillo de sierra y las vamos poniendo en una bandeja con papel de horno, dejando un espacio entre una y otra, ya que aún falta el último levado. Tapamos la bandeja con film transparente y dejamos reposar durante 2 horas.

Para hornearlas, precalentaremos el horno a 180ºC , pintamos las caracolas con huevo batido y horneamos durante unos 15 minutos, hasta que estén doradas.

Para hacer el almíbar ponemos en un cazo el agua y el azúcar y dejamos que reduzca hasta obtener un almíbar ligero. Cuando las caracolas estén listas, las pintamos con el almíbar y las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Caracolas de crema con fruta confitada

Puede parecer una receta muy larga, pero es muy facilita y el resultado os sorprenderá. La masa está deliciosa y si utilizáis una mantequilla de calidad ¡en casa os harán la ola!

Y con esta, damos por finalizadas las recetas dulces de esta Navidad. Para la próxima entrada tenemos preparado algo muy fácil de preparar e ideal para tomar como aperitivo con una cervecita. ¡Hasta la próxima!



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